sábado, 18 de junio de 2011


Ese hombre que tu ves ahí, que parece tan galante, tan atento y arrogante, aparenta ser divino, tan amable y efusivo, solo sabe hacer sufrir. Es un gran necio, un estúpido engreído, egoísta y caprichoso, un payaso vanidoso, inconsciente y presumido, falso, malo, rencoroso, que no tiene corazón. 
Lleno de celos, sin razones ni motivos, como el viento impetuoso, pocas veces cariñoso, inseguro de si mismo, insoportable como amigo, insufrible como amor